… Arabesque …

Me lleva entre las olas
un mar de tierra y pradera,
juncos eternos con verdes musgos.
Trémolo tácito
de vida entre mis dientes.
Rayos de hojas que ruedan,
plumas que flotan,
en un aire constreñido,
de sustancias calmas,
de versos tiernos.

La inverosimilitud
del circo meciéndose,
amado corazón llevado al viento,
hálito erótico en un arabesque.
Y dentro de las anillas,
me solpa un viento
en tus caderas,
y se raja el aire
entre mis besos.

Se vuelve hoja,

al viento,

al mar,

a la tierra,

a la pradera.

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